Actualidad de los parques · Rocky Mountain
Rocky Mountain: se prohíben todos los fuegos, la regla clave antes de acampar
Rocky Mountain aplica restricciones de fuego de nivel 2: se prohíbe todo fuego, incluido el de carbón. Lo que cambia para tu viaje.
Por Jocelyn Pion,
Si estás preparando un viaje a las Rocky Mountains, hay un dato que afecta de lleno cómo organizas las noches y las comidas. Rocky Mountain National Park aplica ahora restricciones de fuego de nivel 2, la categoría más estricta, debido a un peligro de incendio considerado muy alto.
En concreto, no se permite ningún fuego en ninguna parte del parque. Esto incluye las fogatas de siempre, pero también las parrilladas con carbón vegetal y con briquetas. Dicho de otro modo, ni el fueguito de la tarde en el campamento ni el asado en las áreas de picnic son posibles mientras siga vigente la medida. La decisión se apoya en la sequía de la zona, el pronóstico del tiempo para los próximos días y la actividad de incendios registrada en todo el estado de Colorado.

El consejo es simple: ven equipado de otra forma. Una estufa de gas suele ser el mejor aliado en este tipo de situación, aunque las reglas concretas cambian según el nivel de restricción y según la época. Antes de salir, revisa el estado del día y las condiciones exactas con los rangers o en los puntos de entrada, porque la situación puede cambiar en cualquier momento. Lleva también comida fría o ya cocinada, para no depender de un fuego que no vas a poder encender.
Esta prohibición no pone en duda tu visita, sobre todo cambia la logística. Los senderos, los lagos de altura y los miradores siguen en el programa. Para organizar el itinerario, las noches y los imprescindibles de la zona, apóyate en la guía del parque de Rocky Mountain, que reúne lo esencial de la preparación.
Y si piensas en un viaje más amplio por la región, este parque encaja de forma natural en nuestro itinerario de road trip que pasa por este parque. En todo caso, quédate con la regla del momento: cero llamas, hasta nuevo aviso. Es la condición para disfrutar del parque con total seguridad, sin correr el menor riesgo de incendio.