Sobre este póster
Mesa Verde narra un viaje que atraviesa tanto el tiempo como el paisaje. Las viviendas anidadas bajo la enorme alcoba de arenisca y el cuervo posado en primer plano instalan una presencia humana discreta, casi suspendida entre los siglos. La composición recupera la calidez de los carteles turísticos americanos sin perder una cierta gravedad. Evoca la curiosidad, el respeto y el placer tranquilo de descubrir un lugar profundamente cargado de memoria.