Sobre este póster
Glacier ofrece esa sensación poco frecuente de llegar a la orilla de un lago antes de que el mundo despierte. La montaña se refleja en el agua tranquila, contemplada desde la orilla por una cabra blanca. Los tonos fríos y luminosos evocan los grandes carteles de viaje americanos y las rutas de Montana. Una escena apacible, recorrida por el discreto llamado de las cumbres y las ganas de seguir siempre un poco más adelante.