Sobre este póster
Frente a Lake Clark, la escala del mundo cambia. El volcán nevado domina el lago mientras un oso pardo atraviesa la llanura dorada, casi diminuto en la inmensidad. Esta composición invita a ralentizar y a mirar más lejos. Lleva la nostalgia de los antiguos carteles de aventura americanos, el recuerdo de las rutas de Alaska y ese sentimiento tan precioso de llegar ante un paisaje que supera todo lo que uno había imaginado.